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La Última Palabra - Junio 2002
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La Última Palabra – Junio 2002
Por Mike Richardson

Benjamín Michael Richardson nació el 3 de junio de 2002 a las 3:00 a.m. Pesó 3,210 gramos y midió 51 centímetros.

Está muy bien y no parece tener absolutamente ninguna consecuencia de los traumas de sus primeros meses de vida.

Pam está muy bien también. Se siente mucho mejor ahora que el bebé está afuera. Actualmente no tiene ningún síntoma de trombosis, pero sigue con las inyecciones como una precaución contra una reaparición. Podrá descontinuar estas inyecciones en unas cuantas semanas.

Muchas gracias por su fidelidad en la oración por nosotros durante los últimos meses.

Proverbios 10:1 dice: "El hijo sabio alegra al padre."

Esa sabiduría no es algo que ocurra en forma automática. Hay que recordar que Proverbios 29:15 dice: "La vara y la corrección dan sabiduría; mas el muchacho consentido avergonzará a su madre."

Tener un hijo es una tremenda bendición de parte del Señor – una bendición que requiere mucho esfuerzo y tiempo para madurarla. Proverbios 1:8 ordena a nuestros hijos: "Oye la instrucción de tu padre." Esto significa que nosotros, como padres, debemos estarles enseñando, diligentemente.

Jamás debemos decir (¡ni pensar!) 'Mi esposa instruye a nuestros hijos en el hogar.' Sí, es un esfuerzo conjunto, pero la responsabilidad descansa plenamente sobre los hombros del varón, del padre. No sólo debemos ayudar con la planeación y la enseñanza, sino que también debemos asumir liderazgo cuando se trata de disciplina y formación espiritual. Si observamos a nuestros hijos y no nos gustan las actitudes y acciones que vemos, debemos evaluar nuestro nivel de participación en sus vidas. Es probable que nosotros, como padres, no estemos cumpliendo con el llamamiento que Dios tiene para nosotros.

Yo, como todo padre, debo aprender (y aplicar constantemente) el equilibrio entre trabajo, ministerio en la iglesia y mi familia. Por favor oren por mí al seguir intentando aplicar ese balance en mi propia vida.

En Cristo,

Mike