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La Lectura, Habilidad para Toda la Vida
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La Lectura, Habilidad para Toda la Vida
Por Meredith

En la educación en el hogar es importante enfocarse en lo importante y minimizar lo menos importante. La lectura es algo “importante.” Es una prioridad principal.

En los primeros años de edad es importante que sean dominadas habilidades como la lectura, la aritmética y la escritura.

A continuación se presentan tres razones por las que la lectura es importante:

  1. Lectura Bíblica: La razón más importante por la que debemos enseñar a nuestros hijos a leer es para que por su propia cuenta sean capaces de leer y estudiar la Biblia. Dios en su misericordia quiso revelarse a nosotros por medio de un libro, utilizando el lenguaje escrito. Es un gran privilegio poder leer la Palabra de Dios. Leer (y obedecer) la Biblia diariamente es importante para poder tener una relación estrecha con el Señor Jesucristo. Cuando nuestros hijos aprenden a leer, pueden leer la Biblia solos y desarrollar devocionales personales durante toda su vida.
  2. Es un aprendizaje para toda la vida: La segunda razón por la que debemos enseñar a nuestros hijos a leer es para equiparlos para que puedan aprender por el resto de sus vidas. La lectura es la habilidad esencial para obtener conocimiento e información. Desde el nacimiento hasta la muerte, experimentamos una vida de aprendizaje. La lectura hace que esto sea más fácil y más productivo.
  3. Deleite: Y finalmente, ¡la lectura es divertida! Los libros despiertan nuestra imaginación, nos transportan a tierras lejanas y a otros períodos de tiempo. Allí podemos conocer mucha gente interesante, tanto real como imaginaria. La lectura es uno de los placeres más sencillos de la vida.

 

Objetivos de lectura

En el área de la lectura, hemos establecido las siguientes metas para nuestros hijos:

bulletLeer, estudiar, memorizar, meditar y amar la Palabra de Dios.
bulletSer lectores ávidos de literatura excelente, poesía, historia y ficción histórica, literatura de inspiración, biografías, clásicos y una gran variedad de literatura no ficción.
bulletDisfrutar la lectura.
bulletLeer en forma rápida.
bulletTener excelentes habilidades de aprendizaje y de investigación.
bulletUtilizar la biblioteca sabiamente.
bulletApreciar el aprendizaje.
bulletLeer bien en voz alta.
bulletResumir los materiales que se leen en una forma concisa y clara.
bulletCriticar todo el material de lectura con base en la norma de la Palabra de Dios.
bulletLeer libros útiles y de inspiración.
bulletEvitar leer material degradante.
bulletDiscernir las diversas filosofías subyacentes de los autores.
bulletLeer y entender recetas, instrucciones, garantías, contratos legales y documentos de tipo legislativo.

Con estas metas en mente, enseñamos a nuestros hijos destrezas de lectura utilizando un programa fonético. Les proporcionamos buenos libros para que los lean o para leérselos nosotros.

Una de mis primeras metas es enseñar a nuestros hijos a apreciar la lectura, porque los niños que disfrutan la lectura leerán mucho más.

 

Tres Destrezas Diferentes

La habilidad para escuchar, leer en silencio y leer en voz alta, son destrezas similares pero diferentes. Procuramos tener un balance entre las tres.

Escuchar: Ya que en nuestra casa leemos mucho en voz alta, aún nuestra niña más inquieta tiene buena capacidad de atención.

Nuestras niñas escuchan la lectura Bíblica después del desayuno. Escuchan buena literatura durante nuestros tiempos de lectura familiar.

Durante los primeros años (1ero a 3er año de primaria) también les leo todos los libros de texto en voz alta y luego ellos los leen en silencio solos. Mi propósito al hacer esto es permitir que las niñas vean y escuchen el material que se debe aprender y que así experimenten aprendizaje auditivo y visual.

La lectura en voz alta también me permite ver si los niños entienden el contenido. ¡Las expresiones en sus rostros pueden decir mucho! Una mirada vacía significa que no están entendiendo nada (¡o están desconectados!) 

Además, comentamos todo lo que leemos. Esto no sólo refuerza lo que hemos leído sino que también entrena a las niñas para saber qué clase de cosas son las que deben buscar y agudiza sus capacidad de atención.

La capacidad de atención requiere que el niño (o adulto) enfoque su atención sobre la persona que está hablando y que elimine las distracciones. Es muy útil mantener contacto visual con la persona que está hablando. También implica poner atención a información importante y archivarla en la mente.

Es muy útil que los niños hagan muchas preguntas. Conforme crecen seguirán haciéndose preguntas pero en forma silenciosa y esperarán que la persona que está hablando las conteste conforme sigue hablando.

Lectura en silencio: Es importante tener un tiempo para leer en silencio cada día. Nunca he tenido que insistir en esto. Al contrario, a veces he tenido que despegar a mis hijas de algún libro y mandarlas a jugar afuera. En está etapa las niñas están leyendo para obtener entendimiento y significado y no sólo para descodificar palabras. En ese punto la lectura deja de ser una tarea y se convierte en deleite.

Nunca obligo a nuestros hijos a leer algo que sea demasiado pesado para ellos. Habitualmente, después de aprender a leer, pasan mucho tiempo leyendo libros con dibujos. Y luego algún día quieren leer un libro más largo mientras que siguen leyendo muchos libros con dibujos. Pronto están leyendo predominantemente libros más largos y ocasionalmente leen libros con dibujos. Ni las empujo ni obligo. En lugar de eso les proveo libros atractivos que invitan a la lectura.

Les permitimos a los hijos leer en voz baja en sus camas antes de dormir. Esto les motiva a leer. Nuestra hija menor tiene permiso de mirar sus libros antes de tomar su siesta. La lectura antes de dormir hace que las niñas se calmen y sus cuerpos se preparan para dormir. (Y, ¿a qué niño no le gusta quedarse despierto un poco más?)

Lectura Oral: Hace cien años, el leer en voz alta a un amigo enfermo o a un anciano con problemas de la vista era considerado un ministerio. En la actualidad, si vas a un estudio Bíblico donde la gente se turna para leer los versículos, te darás cuenta de que la lectura en voz alta es un arte que se ha perdido. Mucha gente articula mal las palabras y leen con voz monótona.

Leer en voz alta con una voz expresiva y en forma clara es agradable para los oyentes. Yo hago que mis hijas lean en voz alta diariamente. Les ayudo a pronunciar las palabras correctamente, a respetar el espacio entre las palabras, a enunciar con claridad y volumen agradable.

También las animo a establecer contacto visual frecuente conmigo y a desarrollar expresión y emoción apropiada en sus voces. Es necesario que yo modele buenas destrezas de lectura porque ellas me imitan a mí. Cuando ellas leen en voz alta, les animo mucho y procuro corregir lo menos posible. Esta destreza se desarrolla con el tiempo y la repetición.

Las niñas mayores leen en voz alta a su hermana menor. ¡Esto es una bendición para todos! Las mayores practican sus habilidades de lectura y las menores disfrutan escucharlas. Este tiempo sirve para estrechar los lazos entre hermanas.

A veces mientras cocino o plancho alguna arrima una silla y me lee. Hace mi trabajo más agradable y me permite hacer algo del trabajo de la casa mientras "enseño".

La lectura oral también conduce a la recitación. Primero el niño debe practicar la lectura en voz alta con la familia hasta que sea una experiencia cómoda. Luego puede escoger una poesía, discurso, pasaje Bíblico, documento histórico u otra porción para memorizar y recitar.

 

Lectura Bíblica

Los creyentes tienen algo en común: la Biblia es su libro favorito. Lo más importante para que esto también sea verdad en nuestra descendencia es que nosotros mismos nos emocionemos con la Biblia.

La Biblia debe ser el centro de nuestro programa de lectura. ¿Qué otro libro contiene historia interesante, calidad literaria, poesía, cantos, instrucción práctica, historias de amor, batallas emocionantes, héroes valientes, cobardes malvados y vidas ordinarias transformadas por nuestro extraordinario Dios?

La Biblia debe leerse en voz alta, en silencio, debe ser memorizada, meditada y estudiada en nuestros hogares. Las historias favoritas pueden ilustrarse, actuarse con marionetas, o dramatizarse en teatro u obras.

La Biblia es el libro más valioso. Nosotros comunicamos a nuestros hijos que la Biblia es maravillosa en diferentes formas:

Leyéndola. Si leemos la Biblia todos los días, la comentamos y la obedecemos, comunicamos que necesitamos la Palabra de Dios diariamente para alimentar nuestras almas.

"No sólo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." (Mateo 4:4).

Comentándola y obedeciéndola. Al referirnos a la palabra de Dios, comentarla y obedecerla, comunicamos que la tomamos en serio como guía para la vida. "Pero sed hacedores de la Palabra y no tan solamente oidores engañándoos a vosotros mismos. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace." (Santiago 1:22, 25)

Enseñándola. Si instruimos a nuestros hijos en todas las materias teniendo la Biblia como verdad fundamental, comunicamos que la estudiamos para obtener sabiduría y conocimiento. "Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra." (II Timoteo 3:16, 17)

Memorizándola. Si memorizamos versículos de la Biblia como familia, comunicamos el deseo que tenemos de obedecer la Palabra de Dios. "En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti." (Salmo 119:11)

Estudiándola. Mi esposo estudia la Biblia con nuestras hijas cada mañana antes de irse al trabajo. Leen los versículos en voz alta y los comentan.

Primero, observan lo que está sucediendo en el capítulo. Después interpretan por qué se hacen las cosas o por qué se dicen, y qué significado tenían para la gente de ese tiempo. Luego aplican el pasaje a sus propias vidas.

Cada miembro de nuestra familia excepto nuestra niña de dos años, tiene un tiempo devocional personal. Nos encontramos a solas con Dios muy de mañana. Usamos ese tiempo leyendo la Biblia, orando, y cantando..

Cuando las niñas alcanzan la edad en que pueden entender el concepto del devocional (generalmente la edad preescolar), empiezan sus devocionales utilizando una Biblia ilustrada. Ellas se cuentan las historias a sí mismas mientras observan los dibujos. Puede ser que además entonen algún canto y hagan una pequeña oración.

Nuestras hijas nunca se han resistido a tener devocionales y aún cuando nosotros lo sugerimos lo hacen con entusiasmo. Los devocionales personales simplemente son parte rutinaria de los días normales en nuestro hogar: levantarse, arreglar la cama, desayunar, lavarse los dientes y encontrarse con Dios.

Es bueno tener herramientas que las niñas puedan usar para estudiar la Biblia. Entre nuestros libros de consulta, junto al diccionario de la lengua y el diccionario de sinónimos tenemos una enciclopedia Bíblica para niños, un diccionario Bíblico para niños y una concordancia de letra grande. Se les puede enseñar a usar estas herramientas cuando tengan edad para aprender a usar el diccionario.

 

Cuatro Tipos de Lectura

Existen cuatro tipos principales de lectura y cada una tiene su   propósito.

Información: La lectura informativa requiere de la lectura de obras no ficticias para adquirir conocimiento nuevo en alguna área específica. Las fuentes de lectura informativa incluyen libros de texto, libros de consulta, revistas y periódicos.

Para aprender de un libro de texto (o cualquier otra fuente) apropiadamente, se debe enseñar a los niños a usar el material de lectura con un sentimiento de búsqueda y esperando aprender algo. Deben saber cuál es el tema de la lectura, y hacerse preguntas.

Por ejemplo, antes de iniciar nuestro tiempo de lectura de ciencias, hojeo las páginas que leeremos ese día. Pudiera decirles, "Hoy aprenderemos los nombres y formas de las nubes. Miren todas estas fotografías de nubes. Aprenderemos acerca de 'familias' de nubes y también de la niebla. ¿La niebla será lo mismo que una nube? Y, ¿la forma de una nube ayudará a pronosticar el tiempo?"

Ahora estamos listos para leer. Después de leer la porción, volvemos a hacer las preguntas y las contestamos. También les pido que me digan lo que aprendieron. Luego hojeamos la sección para asegurarnos de que su resumen esté correcto. Luego ellas leen la porción en silencio y contestan las preguntas que plantea el libro de texto.

Aún cuando nuestra hija mayor puede leer los libros de texto por sí sola, seguimos leyéndolos en voz alta juntos (muchas veces ella es la que los lee). Después de leer comentamos sobre hechos, datos, personas, incidentes y filosofías afines.

Sigo practicando la lectura en voz alta porque esto nos lleva a tener grandes tiempos de aprendizaje juntos. Además, las menores se benefician al escuchar la lectura. Me asombra cuánto recuerdan las pequeñas.

El vocabulario es muy importante en la lectura informativa. Las palabras que no entiendan deberán buscarlas en el diccionario. Procura que usen con frecuencia estas nuevas palabras de vocabulario.

Entre más conozcan los niños para empezar, más podrán aprender de un libro o un texto. Por eso es importante exponerlos a diversos puntos de vista sobre un tema. Por ejemplo novelas históricas, mapas, fotografías, trabajos de arte, música de la época, videos y otros libros refuerzan el entendimiento de un libro de texto de historia.

Otro aspecto importante de la lectura informativa (y de todo tipo de lectura) es identificar la inclinación y filosofía del autor. Prefiero usar un libro de texto de ciencias naturales que haya sido escrito dese el punto de vista creacionista que uno que tiene una tendencia evolucionista.

Instrucción: La lectura instructiva requiere la comprensión y aplicación de señales, reglas, instrucciones, recetas de cocina y patrones entre otras cosas. Esta es una clase de lectura diferente porque la meta no es aprender sino hacer o elaborar algo.

La educación en el hogar es ideal para enseñar lectura instructiva. La vida diaria está llena de oportunidades. Lee los señalamientos viales y explica sus aplicaciones ("Un peatón es una persona que está caminando. Si está dentro de estás líneas blancas entonces tengo que detener mi auto y esperar hasta que cruce la calle").

Lean juntos las reglas de la biblioteca o del parque. Enseña a los niños a leer el menú y a escoger su propio platillo. Lean las recetas de cocina en voz alta cuando cocinen juntos. En lugar de enseñar a los niños cómo manejar un nuevo aparato eléctrico, lean las instrucciones y aplíquenlas paso a paso.

Inspiración: La Biblia nos dice: "Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras." (Hebreos 10:24) y "Animaos unos a otros y edificaos unos a otros." (I Tes. 5:11).

La lectura de inspiración nos motiva a amar más al Señor Jesús, a la gente, y a ser mejores nosotros mismos.

Cuando leí mi primer libro de Elsie Dinsmore, cerré el libro cuando iba a la mitad y comencé a llorar como un bebé. Me impresionó tanto su corazón puro por el Señor, que me arrepentí de ciertas actitudes y áreas de mi vida, y pedí a Dios que me diera un corazón puro.

Triangle Press ha vuelto a publicar algunos folletos de escuela dominical del siglo XIX. Después de haber leído The Weed with the Ill Name (La hierba de mal nombre) Katie Beth compartió conmigo que Dios había usado ese libro para hacerle ver algunas "hierbas malas" que había en su propio corazón. Ella expresó un deseo de ser más como Jesús.

Las historias verídicas acerca de misioneros mueven nuestros corazones a amar más a la gente y las naciones que aún no conocen al Señor Jesús. Las biografías de cristianos entregados impulsan nuestra propia pasión por Dios.

A nuestras niñas les fascina el libro del Progreso del Peregrino. Es una alegoría que se puede disfrutar en dos niveles---el relato mismo, y el mensaje simbólico.

Recreativa: Aún cuando el hedonismo (la adoración y búsqueda del placer) es un ídolo en nuestros tiempos, Dios nos dice que El "nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos" (I Ti. 6:17b).

La lectura de un libro sano es una manera excelente de relajarse deleitosamente. A través de los buenos libros podemos viajar por todo el mundo, conocer a los fundadores de la historia de otra épocas, resolver algún misterio y experimentar todo tipo de aventuras.

Nuestras normas para la elección de los libros que disfrutaremos vienen de las Escrituras. "Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en eso pensad." (Fil. 4:8). Muchos de los libros que leemos son tanto divertidos como de inspiración.

 

Tiempo de Lectura Familiar en Voz Alta

Tenemos una amiga llamada Ana que vivió dos años con nosotros. Es una joven brillante a quien le gusta aprender y es una lectora voraz. Le ha ido muy bien en su carrera académica.

Ana leyó una gran variedad de libros tanto de ficción como informativa. Ella fue un excelente modelo para nuestras hijas así que le hice muchas preguntas acerca de su infancia tratando de discernir cómo se le había inculcado ese amor por los libros. No había nada muy excepcional excepto lo siguiente: su familia leía buenos libros en voz alta varias noches a la semana.

Nosotros leemos mucho en voz alta todos los días: la Biblia en el devocional con papá, historias antes de acostarnos, libros de texto, recetas de cocina e instrucciones de manualidades. Pero el tiempo de lectura familiar en voz alta es un tiempo especial reservado para descansar y disfrutar un buen libro, generalmente ficción. Si se seleccionan buenos libros todos los disfrutarán.

Los tiempos de lectura en voz alta aumentarán el vocabulario de tus hijos, su apreciación por los libros y su interés en la lectura. De hecho la lectura en voz alta también enseña a tus hijos a leer en silencio (ellos leen en silencio imitando la forma en que les lees en voz alta). Una amiga se frotaba las manos al describirme su frustración porque su hijo mayor aborrecía la lectura. Ella buscaba consejo. ¿Cómo ayudas a un joven de 12 años a aprender a disfrutar la lectura? Busqué la respuesta en libros, revistas y pregunté a otras madres. Continuamente se mencionaba el concepto de leer buenos libros en voz alta.

Mi amiga comenzó a dedicar la primera hora de la enseñanza, después de la lectura de la Biblia y de la oración, leyendo en voz alta un capítulo de algún buen libro a sus tres hijos. ¡Se convirtió en una parte muy especial del día! Para mi sorpresa me enteré un mes más tarde, que su hijo había elegido ciertos libros que quería leer y los estaba disfrutando.

Existe una razón por la que algunos niños no disfrutan la lectura. Cuando leen en silencio "escuchan las palabras en su mente" en forma monótona y las palabras no tienen ninguna expresión. Son incapaces de "visualizar" lo que las palabras dicen.

Cuando mamá o papá leen un buen libro en voz alta con expresión y con gusto, los niños aprenden a leer como ellos. Su lectura silenciosa cambia con el tiempo y se asemeja más a la que escuchan.

Por Meredith
Copyright 1995  The Teaching Home
Box 20219, Portland OR 97294
September/October p.33
Reprinted by Permission