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Entre Mamás - Febrero 2001
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Entre Mamás – Febrero 2001
por Pamela Richardson

En muchas ocasiones el entrenamiento de nuestros hijos parece una tarea extremadamente agotadora. ¿Cómo podemos siquiera pensar en hacer cualquier otra cosa?

Yo me encuentro luchando con lograr tan sólo las tareas de cada día. Es fácil llegar a anhelar y desear otras responsabilidades  como tiempo para mi esposo o las responsabilidades de la  iglesia. Pero el matrimonio es el fundamento de todo nuestro entrenamiento y no podemos tener una familia fuerte sin un matrimonio fuerte. Al suplir las necesidades de nuestro esposo y al asistir y apoyar fielmente a la iglesia local, estamos entrenando a nuestros hijos en las cosas que Dios considera importantes.

Yo considero que frecuentemente enfrentamos problemas porque nos aislamos. Necesitamos rendir cuentas y tener compañerismo. Esa es una de las razones por las que debemos ser parte de una fuerte iglesia bíblica – es una parte importante de una familia fuerte. En algunas ocasiones nosotros como familias educadoras en el hogar sentimos que estudiamos la Biblia, cantamos y oramos en la casa – ¿para qué necesitamos a la iglesia? Especialmente cuando enfrentamos problemas y hay malos entendidos de parte de nuestros hermanos cristianos como resultado de las convicciones que hemos adquirido.

Es muy importante que hagamos de la iglesia una parte importante de la vida de nuestra familia. Hebreos 10:24–25 “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.” Nosotros descubrimos en los primeros años de educación en el hogar que algunos de nuestros más grandes adversarios se convirtieron en nuestros más fuertes aliados. En muchas ocasiones algunos de la iglesia que se oponen a nuestra instrucción en el hogar están preocupados por nuestro bienestar y realmente no entienden. Ellos nos ayudan a hacer un mejor trabajo porque sabemos que nos están observando.

Yo creo que una madre con varios hijos pequeños o con varios niveles que enseñar no tiene tiempo para muchos “ministerios” en la iglesia local. Debido a que algunas madres no entienden plenamente el concepto de ministerio, muchas madres sienten que deben estar enseñando o haciéndose cargo de alguna responsabilidad en la iglesia para poder trabajar para el Señor. ¡Criar a nuestros hijos es nuestro ministerio!

Los hijos pequeños consumen mucho tiempo. La educación en el hogar también consume mucho tiempo. Pero esta es nuestra abra más grande para Dios.

Caldo de Pollo, Estilo Ranchero

Cominos                                                              
Clavo
Ajo                                                                                    1 cebolla
1 pollo entero                                                                  Consomé de pollo con tomate
Papa                                                                                  1 taza de arroz
1 taza de garbanzos (o más si prefieres)                Zanahoria                                                             
Cilantro

Pica el pollo en pedazos pequeños y quita la grasa excedente. (Para lograr el efecto ranchero completo, ¡debes matar y desplumar el pollo esa mañana!) Ponlo a hervir en una olla.  (Para un óptimo sabor ranchero, usa agua de lluvia.) Agrega sal y un diente de ajo. Pica la cebolla y la papa en pedazos grandes y agrégalas al agua. Muele el comino (aproximadamente una cucharadita), el ajo y unpiezas de clavos en un molcajete. Cuando esté completamente molido, agrega dos cucharadas de Consomate y mezcla bien. Rebana y saltea la cebolla en aceite y agrega la mezcla de condimentos. Deja que hierva por uno a dos minutos. Enjuaga el molcajete con agua y agrégalo a la cebolla. Agrega el cilantro y el arroz. Cuece hasta que el arroz se empiece a reventar. Sírvelo con frijoles, tortilla y salsa.