Estableciendo Metas Paso por Paso
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ESTABLECIENDO METAS PASO POR PASO
Por Alyce-Kay Garren

¿Cómo establecemos metas educacionales para nuestros hijos? Vamos a hacerlo paso por paso.

1. Determina lo que Dios quiere que enseñes a tus hijos; esta será una tarea progresiva. Yo sugiero que guardes una libreta con ideas de la Escritura y de cosas que el Señor ponga en tu corazón concerniente a tus hijos. Tú puedes usar tus ideas acumuladas mientras estableces tus metas anuales y mientras haces tus evaluaciones de oración.

2. Considera las regulaciones de estado y otras. ¿Perteneces a un grupo con requisitos específicos? Agrega estas a las metas que ya has establecido.

3. Piensa en términos de objetivos a largo plazo: ¿Cuáles son las cosas generales que quieres enseñar a tus hijos en su carrera educacional completa o en el año siguiente?

Por ejemplo puedes tener como objetivo enseñar a tu hijo habilidades buenas de estudio.

4. Ahora, ¿cómo vas a enseñar buenas habilidades de estudio? Este es el tiempo para establecer metas específicas--los pasos que debo tomar para poder alcanzar mis objetivos.

Usando la sección especial de la edición septiembre- octubre ‘96 de Teaching Home ( que presentó habilidades de estudio), tu podrías enseñar y practicar una habilidad de estudio cada semana y calificar a los estudiantes en el uso de esa habilidad y en el uso de otras que se hayan cubierto hasta la fecha.

Yo tengo un objetivo general de enseñar a nuestra hija las habilidades y las cualidades de carácter de Proverbios 31. Mis metas especiíficas de cada año están determinadas por esa meta a largo plazo.

Para mi objetivo de enseñar a mis hijos buenos modales y habilidades sociales he encontrado Tito 1:7-9 (los requisitos de un obispo) que provee una descripción completa del tema. Cada característica puede ser investigada a través de toda la Escritura para metas anuales más específicas.

5. Organiza en prioridades tus metas específicas a corto plazo. La forma en que utilicemos nuestro tiempo será determinada por lo que es importante para nosotros.

¿Está el conocimiento de la Biblia y el cómo usarla correctamente en el primer lugar de tu lista? ¿Está eso reflejado en el horario semanal de tus metas a corto plazo? ¿Está tu hijo batallando con matemáticas y por lo tanto las está lanzando a una posición de importancia extrema? Asegúrate de que tus metas y horario reflejen eso.

6. Comenta con tu hijo una vez al año y explícale lo que estará aprendiendo y por qué. Comparte con él tus metas a largo plazo y lo que visualizas será alcanzado como el resultado de aprender el material que se tiene que cubrir. Trata de transmitir entusiasmo.

7. Planea con anticipación un curso de estudio general para cada niño. Esto tendrá que ser flexible, pero el tener metas a largo plazo te ayudará a tener un curso de estudios y te alejará de perder un tiempo precioso.

Cuando nuestra hija más grande estaba entrando a 5º año, me senté para establecer lo que yo quería enseñarle en los próximos ocho años de su educación en el hogar.

Yo pensé que sería difícil programar ocho años pero mientras establecí mis objetivos finales de cada año me asombré; no había forma de que yo pudiera enseñar todo lo que quería. Cuando nuestra hija algún día deje el hogar, una lista de temas sugeridos para un estudio posterior probablemente la acompañe.

Yo aprendí mi lección: nunca es demasiado temprano para establecer nuestros objetivos y enlistar nuestras metas.


¿La fórmula de Dios para el éxito... o la del mundo?

Mientras establecemos metas existe una pregunta importante que considerar: ¿Es el éxito de acuerdo con los estándares del mundo una de nuestras prioridades para nuestros hijos?

Las Bienaventuranzas nos dicen lo que Dios ve como éxito. El gozo mayor aquí es la persecución; ¿es eso lo que queremos para nuestros hijos?

Mientras que es probable que alguien que gobierna su vida por los principios de Dios alcance éxito en esta vida, es importante que no veamos a las dos situaciones como si siempre fueran de la mano.

Entonces, ¿qué estamos tratando de alcanzar? En lugar de empezar sólo con las metas del estado para nuestros hijos, debemos de mirar las metas de Dios para nuestros hijos.

Nosotros encontramos pautas generales para la educación de nuestros hijos a través de toda la Escritura. Proverbios está repleto de metas educacionales.

Una vez que has determinado tus metas generales educacionales a través de estudiar la Escritura tú estarás listo para personalizar esas metas para cada uno de tus hijos a través de la oración. Pide al Señor que te muestre lo que específicamente tiene para cada niño. Esto será un proceso progresivo mientras él te muestra los intereses y aptitudes de tus hijos.

Ninguna cantidad de educación puede garantizar el éxito para nuestros hijos; ellos tienen voluntades propias y depende de ellos lo que harán con los dones educacionales que les hemos dado. Pero enseñar a nuestros hijos a buscar el éxito de acuerdo con los estándares de Dios es el mejor comienzo que les podemos dar--para ahora y para la eternidad.

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